Me incorporé a DV GROUP en 2006, como Responsable de las instalaciones de Electromecánica de Cambrai. Con un diploma tecnológico universitario en Ingeniería Mecánica y de Producción, y al haber sido Responsable de Posventa de CMD, mi perfil era «muy de mecánico». Necesitaba reforzar mis capacidades en el aspecto eléctrico, así que mi Responsable de Actividad y mis subordinados me impartieron formación durante varias semanas.

Mi segundo reto fue ganarme la confianza de mi nuevo equipo y desarrollar la agencia de Cambrai para convertirla en un prestigioso centro de Electromecánica. ¡Misión cumplida! En la actualidad, dirijo un equipo de doce expertos que genera un volumen de negocios de 3 millones de euros. Entre mis atribuciones, está gestionar, pero también desarrollar, las competencias de nuestro centro y nuestras redes (sobre todo, con Siemens), además de formar a mi equipo y alinear su labor con el funcionamiento del Grupo.

Para ocupar este cargo, las cualidades necesarias son la capacidad técnica, el rigor y la facultad de agrupar a la plantilla en torno a unos objetivos comunes. Lo que me atrajo de DV GROUP fue su dinamismo. Continuamente nos enfrentamos a nuevos retos, y se ponen a nuestra disposición nuevos medios para superarlos. Tenemos la suerte de trabajar en un Grupo estable que nos proporciona una gran tranquilidad.

¿Algún hecho memorable? La magnitud de una operación en particular: el traslado de una máquina de trefilar de Nexans desde Marsella, en el sur de Francia, hasta la planta de Lens (departamento de Paso de Calais), que queda muy al Norte del país. La operación exigió la intervención de diez técnicos durante tres semanas. La abordamos con emoción y algunas dudas, pero fue un gran éxito.